HOLA, amigos de siempre…..Aquí muy contenta con la vida y con todo lo que Dios me ha regalado….A él la honra….

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Compartir con ustedes este mensaje es vivir, porque en el fondo del texto está la palabra mágica, FLUIR. Cuando dejamos fluir nuestras cosas en la vida y aceptamos el éxito y el fracaso con humildad y responsabilidad, crecemos en cuerpo y alma…

Uno crece

Imposible atravesar la vida… Sin que un trabajo salga mal hecho, Sin que una amistad cause decepción, Sin padecer algún quebranto de salud, Sin que un amor nos abandone, Sin que nadie de la familia fallezca, Sin equivocarse en un negocio. Ese es el costo de vivir. Sin embargo, lo importante no es lo que suceda, sino, como se reacciona. Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro herido, incapaz de volver a volar. Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe. Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo de vivirla. Cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo. Uno crece asimilando lo que deja por detrás, construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir. Crece cuando supera, se valora, y sabe dar frutos. Uno crece cuando abre camino dejando huellas, asimila experiencias… ¡Y siembra raíces! Uno crece cuando se impone metas, sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes,cuando cumple con su labor.Uno crece cuando se es fuerte por carácter, sostenido por formación, sensible por temperamento… ¡Y humano por nacimiento!.. Uno crece cuando enfrenta el invierno, aunque pierda las hojas. Recoge flores, aunque tengan espinas y marca camino, aunque se levante el polvo. Uno crece cuando es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones, capaz de perfumarse, con residuos de flores… ¡Y de encenderse con residuos de amor…! Uno crece ayudando a sus semejantes, conociéndose a sí mismo, y dándole a la vida más de lo que recibe. Uno crece cuando se planta para no retroceder… Cuando se defiende como águila para no dejar de volar… Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella. Entonces… Solo entoncesUno Crece Acuérdate de lo buenoCuando el cielo este gris, acuérdate cuando lo viste profundamente azul. Cuando sientas frío, piensa en un sol radiante que ya te ha calentado. Cuando sufras una temporal derrota, acuérdate de tus triunfos y de tus logros. Cuando necesites amor, reviven tus experiencias de afecto y ternura. Acuérdate de lo que has vivido y de lo que has dado con alegría. Recuerda los regalos que te han hecho, los abrazos y besos que te han dado, los paisajes que has disfrutado y las risas que de ti han brotado. Si esto has tenido, lo puedes volver a tener y lo que has logrado, lo puedes volver a ganar. Alégrate por lo bueno que tengas y por lo bueno de los demás, acéptalos tal cual son; desecha los recuerdos tristes y dolorosos, y sobre todo no tengas ningún rencor, no te lastimes más. Piensa en lo bueno, en lo amable, en lo bello y en la verdad. Recorre tu vida, detente en donde haya bellos recuerdos y emociones sanas y vívelas otra vez. Visualiza aquel atardecer que te emocionó. Revive esa caricia espontánea que se te dio. Disfruta nuevamente de la paz que ya has conocido, piensa y vive bien. Allí en tu mente están guardadas todas las imagines; ¡Y sólo tú decides cuáles has de volver a mirar! No hay carga que se nos dé y no tengamos la capacidad de llevar. Busca siempre vivir el presente aprendiendo del pasado, no cargues con situaciones y problemas que ya han pasado. Piensa en esto: ¿Cuál era tu mayor problema hace 10 años? Probablemente ahora sea nada. Ahora, si dentro de 10 años tus problemas actuales no van ha ser nada… ¿Por qué vivir tristes por ellos?

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